Entrevista a Raúl Noguera

Entrevisamos a Raúl Noguera, último chofer de la familia Pacheco en ex la Estancia El Talar. Nos contó el trabajo y la vida en la estancia, donde vivió desde los 10 años, y sus recuerdos del pueblo en la década de 1950.


Eran las 16:25 y Raúl Noguera llegaba al lugar donde habíamos pactado la entrevista. "A mi me enseñaron de chico a ser puntual" decía mientras nos saludaba con una sonrisa. Durante una larga y amena entrevista, nos brindó interesante panorama acerca del funcionamiento de la Estancia y el crecimiento del pujante pueblo que se formaba con increíble velocidad a partir de la década de 1940.

Raúl llegó a General Pacheco con su familia en el año 1947 a la edad de diez años. Como sucedió con otras familias, su tío, que ya trabajaba en la Estancia El Talar, fue quien llamó a sus padres para que se comiencen a trabajar allí. Casi toda su vida vivió con su familia dentro de la Estancia y desde muy joven trabajó, primero para José Carlos Pacheco Alvear y luego para su hijo, Jose Aquiles ("Pepe").

Su vida en la Estancia

"Yo empecé como boyero, que era como el "che pibe" de esa época, me dedicaba a hacer los mandados. Después aprendí un poco de mecánica, luego me dediqué al mantenimiento en general, y después fui chofer de José Carlos Pacheco Alvear y de su hijo José Aquiles" cuenta Raúl, y agrega "cuando tenía trece años ya andaba con los tractores. Yo no era chofer desde un principio, pero lo llevaba a José Carlos cuando no estaba su chofer - a veces se iba el Sábado y hasta el Lunes no volvia -. Como yo vivía ahí, cuando tenía que salir de raje me llamaba por el teléfono interno y listo".

En la década de 1940, cuando llegó a la estancia, la propiedad estaba en manos de José Carlos Pacheco Alvear, biznieto del General Angel Pacheco. Recodamos que ángel Pacheco tuvo nueve hijos, y a su muerte, su hijo José Felipe - casado con Agustina Anchorena - heredó la estancia. De ese matrimonio nació un solo hijo: José Agustín Pacheco Anchorena, quien se casó con María Elvira Alvear y tuvo un solo hijo: José Carlos.

"Jose Carlos estuvo casado primero con Petrona Pirovano, que era la madre de Pepe. Ellos vivían en Buenos Aires, pero en verano siempre venían a El Talar; usaban el castillo como casa de veraneo. Venia toda la familia: los Pacheco, los Pirovano... todos los parientes se juntaban, era un montón de gente para las vacaciones y se alojaban todos en el castillo; tiene unas cuantas habitaciones" recuerda Raúl. Y continúa "En el año 1952, José Carlos se separó de Petrona Pirovano, comenzó a vivir juntó con la señora Menéndez Behety y se mudaron a la Estancia El Talar. Igualmente Pepe Pacheco siempre se mantuvo con el padre, José Carlos nunca abandonó a su hijo ni a su primera mujer."

Raúl recuerda veranos muy activos, especialmente para las personas que trabajaban atendiendo el Castillo. "Algunos vivíamos adentro de estancia. Mi padre vivía arriba de las caballerizas. La Señora Rogelia vivía en el Castillo. Juan Jabalera, que era el encargado de la Estancia, vivía en el casco antiguo. Después había otras casas laterales que luego se demolieron, en las que también vivia parte del personal. Otros venían a trabajar y se iban a la tarde."

Además de la actividad atendiendo a la familia en el verano, nos cuenta que se hacían importantes fiestas en el anfiteatro. "Venían artistas a dar conciertos.. yo llegue a ver tres conciertos por ahí en el 50, 51.. creo que hasta el 52 se hicieron. Del Colegio de Música de Buenos Aires venían. La última fiesta me acuerdo que estaba "el abra" (un gran espacio abierto frente al castillo, que aún se mantiene así) completo de autos. Había dos mil o tres mil autos. Fue una fiesta de la gran siete.. yo tenía 12 o 13 años y me acuerdo un poco más de eso". En épocas anteriores - cuando vivía José Agustín Pacheco Anchorena - nos cuenta que incluso de fletaban trenes desde Retiro, y en la estación esperaban carrozas para llevar a los invitados al Castillo


Anfiteatro de la Estancia. Fue inaugurado el 18 de marzo de 1921; allí actuaron además del elenco del Teatro Colón, figuras de fama internacional como Ana Pavlova y Arturo Toscanini

En contraste, los inviernos solían ser más tranquilos ya que José Carlos acostumbraba a irse a disfrutar del verano Europeo. "él iba todos los años en los meses bravos de invierno. Se iba en Abril y volvía en Agosto, cuando empezaba La Rural. El punto fijo era España; después iba a Francia, y un poco menos a Italia y Alemania".

Volviendo a épocas más recientes, le consultamos sobre la vida del último heredero de la familia Pacheco - de la rama familiar que fue heredando la estancia -. Decíamos que todos habían tenido un solo hijo y en 1981 José Aquiles ("Pepe"), con 48 años de edad, decidió quitarse la vida sin dejar descendencia.

"La infancia de Pepe fue difícil. Había tenido la desgracia de agarrarse la enfermedad de la polio y no quedó bien, le quedaron varias secuelas, fue una peste mortal que estuvo entre el año '40 y '45; me acuerdo que éramos chicos y nos ponían un collar de ajo y esas cosas... A Pepe le agarró por el '42, '43 cuando estaba vacacionando en el Palacio de Alvear, (el Palacio Sans Sousi, en San Fernando). Si te agarraba te morías o quedabas paralitico."


José Aquiles Pacheco Pirovano

"Cuando murió José Aquiles todo el personal que trabajaba en la estancia continuó prestando servicios mantenidos por la sucesión. éramos más o menos diez personas: encargado, mayordomo, la Señora Rogelia que trabajó en el Castillo desde 1937 hasta que falleció hace unos años... Luego cuando se vendió indemnizaron a todo el personal, pero algunos continuamos trabajando. Cuando se hizo el country colaboré en el diseño de las calles."

Para la década de 1980, y tras sucesivos loteos, la estancia ya estaba muy reducida. "Originalmente la estancia incluía desde el Rio Reconquista, hasta el arroyo Escobar, incluyendo Don Torcuato, Los Polvorines, Rincón de Milberg... Pero en 1980 solo quedaba el casco, de 65 hectáreas, y campos en Salto y Junín. El último campo grande que tenía la familia en este lugar era en lo que hoy es Nordelta. Eran mil y pico de hectáreas, que lo vendió en 1973.

La sucesión fue conflictiva, duró cinco años. "La herencia se repartió entre la última mujer de José Aquiles y dos amigos: uno de ellos se llamaba Peralta Martínez - quien falleció y se abrió otra sucesión -." También nos cuenta que Peralta Martinez jugaba al tenis con Julián Ganzabal, y al comentarle que el predio se iba a vender, este se interesó por adquirirlo y construir allí el barrio privado que existe en la actualidad. A su vez, Raúl recuerda que en la época de Alfonsín se proyectaron hacer viviendas en ese lugar, en el marco del plan "Alborada".

El Pueblo

Si bien Raúl pasó buena parte de su vida dentro de le Estancia, también nos contó cómo era el incipiente pueblo de General Pacheco en la década del '50 y '60. Si bien la primera frase que dijo cuando le preguntamos "cómo era Pacheco" fue "No había nada."; pronto comenzó a hacer una minuciosa y muy interesante descripción de sus recuerdos que podemos reproducir de la siguiente manera.

Según relata, si nos ubicábamos frente a la iglesia íbamos a ver solo esa construcción rodeada de un gran bosque de eucaliptos, algunos de los cuales aún quedan en pie. A la izquierda, el descampado llegaba hasta la calle José Hernández, que en aquél momento se llamaba "Los Pepes" (recordamos que todos los descendientes del General Pacheco tenían como primer nombre "José" - José Felipe, José Agustín, José Carlos, José Aquiles -). En ese entonces, muchas de las calles del pueblo tenian diferentes nombres a los actuales, y predominaban nombres de personas de la familia Pacheco, o personas relacionadas con ellos.

La calle Los Pepes era la entrada a la estancia, con una tranquera y una hilera de plátanos que hoy se mantiene. Siguiendo por la ruta 197, desde esa calle hasta Boulogne Sur Mer habían quintas de verduras, en un gran predio que llegaba hasta la calle Alberdi. Esos terrenos se lotearon en 1952, y se había instalado una carpa para los remates donde ahora está la escuela 14.


La calle José Hernández - antigua calle "Los Pepes" y entrada a la Estancia El Talar - mantiene sus añosos plátanos.
Foto: Junio 2021

Luego, donde ahora está la Farmacia Pacheco Norte (en Alberdi y Boulogne Sur Mer) iniciaba un barrio de quintas de fin de semana, es el actual barrio "El Casco". Ahí tenía una quinta Aramburu, justo frente a donde hoy está la plazoleta del cordero en la calle Vélez Sarsfield y Estanislao del Campo. El fondo de esa quinta da al actual barrio Pacheco Golf.

Volviendo a la ruta 197, pero de la mano frente a la iglesia, también había muy pocas construcciones. Donde hay un gimnasio en la esquina con la calle Corrientes había un Restaurante que se llamaba La Estrella, de la familia Muso. Más adelante, desde la calle Corrientes hasta Salta (200 metros) había un vivero. Después hubo un pequeño hotel (planta baja y un cuarto en el primer piso), al 400, frente a la actual estacion de servicio, y era usado por gente que estaba de paso.

También recuerda una casa muy antigua donde hoy hay varios locales comerciales, al lado del banco Itaú. Siguiendo, estaba el restaurante bar llamado "de Agosto", por el apellido de la familia propietaria. Después en la esquina de Santiago del Estero estaba la carnicería de Fava y en la esquina de enfrente - donde hoy hay un kiosco - el almacén de Doña Rosa, que también era Restaurante y ocupaba hasta donde ahora está la Farmacia Pacheco. Más allá, siguiendo la ruta 197, estaba solo la comisaria.


El Bar de Agosto - Año 1947.

Hacia adentro, ya estaban diagramadas las diagonales Estrada y Jose Maria Paz pero igualmente "era todo campo". Recuerda que ni siquiera estaba la plaza, que se hizo tiempo después. "José Carlos Pacheco estuvo en la inauguración de la plaza, él donó las fotos para hacer el busto del General Pacheco."

Sobre la actividad social, recuerda que cuando era chico iba a bailar a la ciudad de El Talar, a la Sociedad de Fomento de El Talar, o a el Club El Talar, sobre la calle Canadá. "En el Club actualmente está construido un galpón grande, pero en esa época era una gran pista de baile, sin techo, nada. Era una cancha de básquet." Raúl destaca que, si bien la ciudad de El Talar era distinta a General Pacheco, con su propia identidad, todos se conocían; lo mismo con el barrio de Los Troncos. De hecho, la escuela 15, en la ciudad de El Talar, fue la única escuela por muchos años y eso hacía que exista mucho intercambio entre vecinos. "Los puentes nos separaron mucho, aunque las barreras eran terribles, podías esperar media hora..."

También recuerda haber ido al cine en el Club Pacheco "Fue en el '48, daban tres películas. No fueron muchos años, pero yo me acuerdo." También recuerda que en el club se hacían muchas actividades para juntar dinero para destinar a la construcción de la escuela N° 20. "Ahí estaba Práceres que hacia muchas cosas, estuvo mucho en la Comisión de la escuela 20 y traía artistas para hacer eventos de recaudación de fondos y poder construirla".


Club Pacheco - Año 1950 aprox.

Siguiendo con la descripción del pueblo, recuerda el Club El Fortín, que estaba ubicado donde ahora está el hospital. "Yo era pibe y no jugaba.. eran fuertes los jugadores que habia aca, tenían un equipo de futbol pero era gente más grande que yo". También sobre la ruta 9, en la segunda curva, luego de la fuente estaba "Los Suecos Blancos", "era un salón de te muy paquete en esa época. Venia gente de dinero".

Ese recuerdo nos volvió a llevar por un instante a la familia Pacheco. Raúl recuerda que José Carlos iba a comer ahí, pero el lugar preferido era uno en Don Torcuato, de unos alemanes llamado "El Múnich". "Tenían ciervos para faenar y hacer la comida ahí. Me acuerdo que iba porque yo lo llevaba.. me decía "Raul, llevame a lo del alemán que voy a comer; vení a buscarme en una hora." Y si, era así. Eran los únicos lugares para comer. Después estaba Tigre, pero no había mucho.. José prefería ir a Buenos Aires - un viaje que, aunque eran calles de tierra y tenia que ir por San Fernando se hacía rápido, en media hora -. Solía ir al Jockey Club y en particular al Club Francés. También iba al Plaza Hotel, que había buena comida..."

Volviendo a la descripción del pueblo, también recuerda los tambos. En particular el tambo de Andrés Arricau "El Talar Chico". "Le decían mataburros, porque el padre de Arricau se decía que había matado un burro de una trompada.. así era el cuento". Estaba ubicado donde ahora se ubica el barrio cerrado El Talar Chico, con los corrales, una casa y la casa el tambero. En frente, donde ahora está el barrio Pacheco Golf tenia la hacienda, eran cien y pico de hectáreas.. Después había otro tambo que le decían "El Vasco", en la calle Corrientes entre Córdoba y Entre Ríos. "Tenía poca vacas, las ordeñaba, salía con el carrito y la bicicleta y vendía."

Luego de una hora y media de charlas, risas y recuerdos, pudimos viajar en el tiempo y reconstruir por un momento la vida familiar en Estancia El Talar y paralelamente, el crecimiento de nuestra ciudad. Sin duda, un lujo y alegría poder encontrar vecinos con tanta historia y tantas ganas de compartirla, para entender mejor nuestro presente y hacer un registro para el futuro.

Muchas gracias Raúl!

Realización: Memoria Pacheco y General Pacheco Web

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