Septiembre de 2010

> Néstor Larrocca y María Rinaldi de Larrocca nos cuentan su vida en General Pacheco

 

Nestor y María llegaron a General Pacheco hace más de 60 años, se conocieron en el Club Pacheco y desde ese dia vivien juntos en esta ciudad. Los invitamos a leer esta entrevista y conocer su historia de vida y sus anécdotas en el entonces pueblo de General Pacheco.

Nombre y Apellido:
Néstor Daniel Larrocca
Edad: 90 años
Vive en Gral. Pacheco desde 1942
Nombre y Apellido:
María Margarita Rinaldi de Larrocca
Edad: 85 años
Vive en Gral. Pacheco desde 1935

- ¿En qué año llegaron a Gral. Pacheco?
María: Yo llegué en el 35, venia de Acassusso. Allá mis padres tenían quintas y cuando se empezaron a vender y rematar todos los terrenos nos vinimos para acá, a unas tierras que mis padres le alquilaban a Pacheco. Todas estas tierras eran de los Pacheco.

- ¿Y cómo era esta zona?
María: Esta era zona de tambos, no había nada de asfalto, todo barro.. era bastante complicado todo esto.. se hacía cada matete. Una vez se encajó un Chevallier frente de la quinta donde vivía y había gente con chicos y pernoctaron todos en casa.
Néstor: ¿Quién te salvaba? Hasta te daban el catre para que pases la noche…
María: Fue bravo, Pacheco fue bravo, aparte era una boca de lobo, a la noche no había luz, no había nada.

- ¿Y usted, Néstor, cuándo llegó a Pacheco?

Néstor: Yo llegué en 1942 a los 23 años, soy nativo de Escobar. Hace 67 años que estoy viviendo acá. Un tío, hermano de mi viejo, nos puso un almacén acá y vine con mis otros 3 hermanos.

- ¿Dónde estaba el almacén?

Néstor: Frente a la YPF. Antes de llegar a la esquina estaba el bar de Chepo, al lado estábamos nosotros, mi hermano y yo con don Amari, el viejito que nos hacía la comida y vivía ahí, y al lado estaba la peluquería de Pepe. Al fondo de nuestro terreno vivía el cartero y tenía el caballo. En ese tiempo el cartero no andaba con moto, eh? andaba a caballo. Y la señora nos lavaba la ropa, no lo hacía gratis pero lo hacía, y en el terreno no teníamos final, alambrado, nada, estaba todo conectado. Era así.. que tiempo lindos..
María: Si, era más tranquilo.

- En ese momento más o menos cuánta gente vivía, cuántas casas había?

Néstor: Mmm… no se poco…
María: Y.. en la ruta había 3 o 4 casas nomás… nos conocíamos todos
Néstor: Y si… acá éramos poquitos. Mirá, frente a donde estábamos nosotros estaba YPF, ahí no había calle, era un pasillo. Desde ahí arrancaba todo eucaliptos gigantes hasta Boulogne Sur Mer. De la esquina de la ruta y Boulogne Sur Mer, viniendo para acá hasta Rivadavia, o sea hasta donde ahora está la entrada del Carrefour, también, una fila de eucaliptus y desde ahí siguiendo la linea de la calle Rivadavia, todo eucaliptos hasta el fondo, que como te dije, no era una calle sino un pasillo. Ahí daba la vuelta hasta YPF. Dentro de todo ese rectángulo gigante habia árboles de mora y eso lo tenían para los gusanos de seda.


Cruce de Pacheco. Aņo 1942

- ¿Ustedes a qué se dedicaban?
María: Estudié en la escuela, iba caminando desde mi casa hasta las vias del ferrocarril mas o menos, y después me dedique a bordar, además de  ayudar en la quinta.
Néstor: Mi familia tenía un almacén en el cruce de la ruta 9 yo trabajaba en el almacén y en un frigorífico en Avellaneda. Después empecé con los fertilizantes.

- ¿Tenían alguna relación con los Pacheco?

María: Yo a los Pacheco los conocí cuando venían a visitarnos a la quinta, que mi padre le alquilaba a ellos. Había cultivo de sandía, melones… y una vez vinieron y pidió permiso si podían comer una sandía. Y si, como no le vamos a dejar si eran tierras de ellos. Pero fue un desastre total, porque agarraba una, no le gustaba y la dejaba, agarraba otra, no le gustaba y la dejaba… Ay dios mío!
Néstor: Yo entregaba mercadería del almacén en el castillo. Entraba por el fondo con carro y caballo. No tenía mucha relación, solo con el cuidador.

- ¿Qué recuerdos pueden contarnos de aquella época?

María: Era lindo, nosotras éramos 3 o 4 chicas y en esa época no había juguetes, nada… nosotras nos divertíamos en la calle corriendo víboras a ver cuando las podíamos agarrar, todas cosas así con los animales (risas) saltábamos los alambrados, nos metíamos por todos lados y hasta que no las matábamos no parábamos, pobrecitas.. ahora me da lástima. También me acuerdo en navidad, cuando terminó la misa los Pacheco se adelantaron en la salida a saludar y invitaban a los chicos al castillo porque iban a repartir juguetes, golosinas y allá fuimos nosotros. Caminamos por atrás de la iglesia hacia el castillo, que era una de las entradas que tenía la estancia, había un montón de gente, había chicos pero algunos eran grandes y algunos tenían como unas valijitas para poner lo que les daban. Entrábamos al castillo, cruzábamos por adentro, bajábamos, nos daban cosas salíamos  y volvíamos a entrar, no se cuantas veces.

- ¿Y qué les daban?
María: Primero nos daban golosinas, después los juguetes…  todavía tengo guardadas algunas cosas que nos daban para el arbolito. Salíamos locas de alegría!

-  ¿Esto lo hacían todas las navidades?
María: Si, había gente que había ido ya otras veces, pero cuando esto agarró envión no pudieron seguir haciéndolo. La vez que fui yo fue el último año que lo hicieron. Por suerte lo vi y pude conocer el castillo, no sabes lo que era adentro... me impactó, todavía cierro los ojos y lo veo.

- Usted Néstor qué recuerdos tiene?
Néstor: Era lindo.. charlábamos, nos juntábamos… Yo tenía un amigo que tenia una avioneta, un beeper, y los fines de semana andábamos por todos lados. Me acuerdo que a mi amigo le gustaba una chica, y sabía que ese día iba a salir a andar a caballo con una amiga por donde está la Ford ahora, que era todo campo. El calculó cuándo salían a caballo, que guacho… dimos vueltas, vueltas en el aire y las vimos. Paró el motor. Cuando estaba arriba de ellas a unos 10, 20 metros, puso el motor en marcha, los dos caballos salieron para cualquier lado (risas) Yo no manejaba, el culpable era él… cositas que uno hace…

- ¿Cómo se conocieron?
Néstor: En la sociedad de fomento, (Club Pacheco). Ese era el único lugar que había para reunirse. Un día voy, sábado y viene una nena y me dice “señor, no me compra la rifa de un lechón para la sociedad de fomento?” y yo le dije “Si bailás conmigo sí” Bailó conmigo y me tiene enganchado desde hace… (risas)

- ¿En la sociedad de fomento se hacían bailes muy seguido?
Néstor: Si si… éramos pocos, nos juntábamos ahí, no había otra cosa.
María: Antes de la fomento me acuerdo que se hacían Kermesses en la esquina de la Hipólito Yrigoyen y Ruta 9, había arena, rodeos…

- ¿Cuánto tiempo estuvieron de novios?
Néstor: 5 años, juntamos plata y fuimos comprando algunos muebles para cuando nos casáramos.

- ¿Sé casaron en Gral. Pacheco?
María: No, nos casamos en Tigre.

- ¿Cuándo se fueron a vivir juntos?
María: Nos mudamos a esta casa en Boulogne Sur Mer que compró mi padre.
Néstor: Acá fue cuando empecé a dedicarme a las flores y a la agroquímica.

Podriamos decir que tienen muchos recuerdos de Pacheco, ustedes pudieron ver una transformación muy importante en esta ciudad.
María: Si, y estamos muy contentos de seguir viviendo acá

Muchas gracias por recibirnos.

 

 

 

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