Volver a Notas de Interés

01 de Agosto 2010

El Poder de la Mente
El estar bien y sentirse bien es todo un proyecto de vida

Compartir

 

..Alguna vez te preguntaste:… ¿porque no puedo hacer lo que quiero?... o ir para donde me place ? ... sin culpas ni conflictos ?...-esto es, ir por el camino que conduce a tus metas, construyendo a cada paso tu destino, y poder ser feliz sin boicotearte ni perjudicar a nadie-. Cuantas veces tenemos la certeza de que eso o aquello otro no es para nosotros o no podríamos lograrlo… ¿porque?  Ya te preguntaste  porque? Es más fácil creer que no podrás lograrlo de que si podrás. Como si algo dentro de nosotros nos dijera que tenemos perdido el partido antes de comenzarlo. Quien no ha comprobado hasta donde el poder de la mente logra hacernos fracasar casi a la perfección cuando tenemos miedos, cuando  no creemos en nosotros…"¿viste?... Te lo dije…no voy a llegar a ningún lado…"     y que tal si utilizamos ese poder en el sentido contrario. No digo que sea fácil o que podamos hacerlo así por que si, pero…podemos intentarlo. Cuando la mente es tan poderosa como para echar a perder todo lo que toca…, en cualquier parte a donde va, con una coherencia tan asombrosa, también lo es en sentido contrario, tendría que haber alguna manera de aplicar más positivamente ese mismo poder mental. En la vida conseguimos aquello en que nos concentramos. La concentración continua en lo negativo nos conduce, como individuos y como sociedad, a adentrarnos más en eso que no queremos. La concentración en el si puedo, en lo positivo, alentándonos con perseverancia y esfuerzo nos abre puertas. Veámoslo en la práctica: Cuando algo no resulta como queremos, o estamos en algún conflicto con alguien, o asustados por lo que podría pasar o no en el futuro, la vida puede tornarse muy dolorosa, y la mente inicia una interminable búsqueda de cosas que nos hagan sentir mejor, o que cambien la situación. Siempre está proyectada en el pasado o en el futuro. Y barajando un sinfín de supuestas posibilidades. Nos cuesta anclarnos en el momento presente, y aceptar lo que nos pasa. Nos enojamos, nos ensañamos con la realidad y no podemos disfrutar nada. No es así? Pero debes saber que el cambio que estamos buscando lo llevamos dentro. Solo es cuestión de darse cuenta, de esperar la mejor oportunidad. Nada es para siempre… Los acontecimientos fluyen sin parar, están en continuo movimiento. Un día te aman; al día siguiente hacen de ti su blanco. Un día una situación va sobre ruedas; al siguiente puede ser un caos. Un día sientes que eres una persona estupenda, y al siguiente te sientes un  fracaso. Estos vaivenes siempre sucederán en la vida; forman parte de la experiencia humana. Lo que puede cambiar, sin embargo, es la manera de percibirlos.
Y ese cambio en nuestra percepción es lo que hará la diferencia.

 En la Biblia, Jesús dice que podemos construir nuestra casa sobre arena o sobre roca. Si la edificamos sobre arena, los vientos y la lluvia pueden desmoronarla. Si la construimos sobre roca, nuestra casa será recia y fuerte y las tormentas no podrán destruirla.

Nuestra casa es nuestra estabilidad emocional. Si la levantamos sobre arena, eso significa que nuestra sensación de bienestar se basa en cosas pasajeras y estados de ánimo fugaces. Una llamada telefónica nos decepciona y nos desmoronamos; una tormenta, y nuestro hogar se nos viene abajo. Si la casa está construida sobre roca, eso significa que no somos tan vulnerables a los dramas de la vida. Nuestra estabilidad descansa sobre algo más perdurable que los acontecimientos del momento, sobre algo que es fuerte y permanente. Cuando nuestra casa está edificada sobre roca, eso significa que confiamos en nosotros y en nuestra capacidad de transformación  Los pensamientos son como programas en una computadora, y aparecen en la pantalla de tu vida. Si no te gusta lo que ves en la pantalla, de nada sirve que la borres. El pensamiento es Causa, la experiencia es Efecto. Si no te gustan los efectos que encuentras en tu vida, tienes que cambiar la naturaleza de tu pensamiento.

De pequeños nos enseñaron a ser niñas y niños «buenos», - lo que, por cierto, implicaría que todavía no lo éramos-. Nos enseñaron que éramos buenos si limpiábamos nuestra habitación, o si sacábamos buenas notas. No nos enseñaron que éramos «esencialmente» buenos. No nos proporcionaron una sensación de aprobación incondicional, un sentimiento de que éramos valiosos por lo que éramos, no por lo que hacíamos. El miedo no favorece el aprendizaje. Nos vuelve inseguros, inválidos, neuróticos. Y cuando llega la adolescencia, la mayoría son  incapaces de construir con éxito un camino. Su amor, su corazón, su verdadero yo, fueron constantemente invalidados Y por falta de amor empezamos, lenta pero inexorablemente, a hundirnos, a actuar  respondiendo a la demanda del otro, a actuar por culpa. Sin convicción ni respeto..

Tenemos una falsa creencia sobre nosotros mismos, una mentira sobre quiénes y qué somos en realidad. Por más que esa mentira sea nuestra neurosis, y que vivirla sea una angustia terrible, es sorprendente la resistencia que ofrecemos a sanar. Todo esta grabado en el “disco rígido” de nuestra mente y nos parece imposible cambiarlo

"Una persona sana es aquella que puede vivir sus sueños sin culpas. La salud es principalmente  la capacidad de cada persona de hacer o convertirse en lo que quiere ser."... además de poseer una evidente flexibilidad que le permita afrontar dificultades, fracasos y los retos inevitables que plantea la vida con plenitud y creatividad.  La salud mental es un concepto que hace referencia al bienestar emocional y psicológico del individuo. Por lo tanto el ser sano no se reduce a la biología sino que se expande a tus vivencias, tus relaciones vinculares y tu integración con el mundo. Y además tienes que construirlo…

La nueva medicina de la consciencia, es el arte de responsabilizarnos, de nuestra vida y de descubrir que realmente podemos hacer mucho, por nuestro bienestar. Si estoy enfermo debo pensar que  la enfermedad es mi problema, no es el problema del médico, es mi responsabilidad, yo también tengo que ver con eso.  Identificar nuestras emociones, aceptarlas, no seguir huyendo de ellas, y así poder transmutarlas. ¿Cuál es la lección que hay, debajo de esta emoción negativa? ¿Cuál era el mensaje?, ¿qué me quería decir esta actitud y esta enfermedad? Que limites tengo que poner para dejar de permitir que siga sucediendo algo que ya no quiero mas en mi vida. Cuantas veces termino resentido y con ira, por no poder decir que NO.  Estar conformes con nosotros mismos y sentirnos estables emocionalmente es todo un trabajo y a veces no nos resulta fácil saber que queremos, recuerdo una frase que decía: “ningún  viento es bueno para un barco que no sabe a donde va…” pero el hecho de no sentirnos satisfechos puede ser muy bueno, ya que nos permite seguir buscando el camino… El éxito que tengamos en lograr el equilibrio en los diferentes ordenes de la vida, dependerá del grado de compromiso con nosotros mismos, de nuestra coherencia interna y de habilidad para responder a los acontecimientos que se nos presentan... pero esto no es ni mas ni menos que hacernos cargo de nuestra vida!... guardando coherencia entre lo que decimos  y lo que hacemos!... ...nada fácil por cierto.

La observación del comportamiento de una persona en su vida diaria es la principal manera de conocer el estado de su salud mental en aspectos como el manejo de sus temores y capacidades, sus competencias y responsabilidades, como cubre sus necesidades, las maneras en que afronta sus propias tensiones, sus relaciones interpersonales y la manera como lidera una vida independiente.  "somos básicamente lo que pensamos”…y  nos sentimos de acuerdo a lo que  pensamos”. …No son las circunstancias, ni los demás, los que nos hacen sentir como nos sentimos, sino es nuestra manera de procesar estos datos, seamos o no conscientes de ello. Es decir nuestra manera de percibir la realidad. Las  circunstancias vividas contribuyen, pero no son directamente los que determinan nuestras emociones. Porque siempre podemos decidir como queremos que nos afecten. Para mejorar nuestros problemas emocionales y conductuales, debemos cambiar nuestros esquemas disfuncionales de pensamiento. Es decir aquellos que traicionan nuestros proyectos o metas, deben  ser confrontados, resueltos  o sanados debido a su potencial capacidad de cronificarse y transformarse en verdaderos círculos viciosos terminando en cuadros depresivos por distrés y agotamiento o en trastornos de ansiedad.  Muchos pacientes intentan tratamientos pero los interrumpen por desconocer que estos requieren entre uno a dos años de continuidad. Y de mucho compromiso ¡! Es irrisorio pensar que una conducta que fue sostenida por toda una vida pueda cambiarse de la noche al día. Como todo, la mente precisa de un entrenamiento para modificar pensamientos y conductas.

Las terapias breves y focalizadas utilizan técnicas terapéuticas  encaminadas a identificar, desafiar y modificar las creencias distorsionadas o conceptos disfuncionales para adaptarnos mejor a  nuestra realidad actual y poder conseguir nuestras metas.

En el budismo Zen hay un concepto que se llama la «mente Zen» o la «mente del principiante». Con esto quieren decir que la mente debe ser como un tazón de arroz vacío. Si ya está lleno, el universo no puede llenarlo. Si está vacío, tiene espacio para recibir. Esto significa que cuando creemos que ya tenemos las cosas resueltas, no se nos puede enseñar nada más. La auténtica visión intuitiva no puede darse si la mente esta cerrada para recibirla. "Acepta y serás completo, inclínate y serás  recto, vacíate y quedaras lleno…"

El mundo cambia cuando nosotros cambiamos, se ablanda cuando nos ablandamos, nos ama cuando nos decidimos a amarlo. Lo que se nos pide es, simplemente, que cambiemos nuestra manera de enfocar las cosas y experimentemos una percepción más tierna y sincera  en la que el amor sea lo más importante.

Quería compartir con ustedes estos sabios pensamientos:

Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu  vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te dio la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
“Que este día sea el mejor de tu vida"

MAHATMA GHANDI 

 

Hasta la próxima

 

Lic. Beatriz Coco
encuentrospositivos@hotmail.com
http://www.generalpachecoweb.com.ar/beatrizcoco

 

Volver a Notas de Interés

 

Ver Mapa del Sitio
¿Tenés alguna sugerencia? ¿Viste algún error? Ayudanos a mejorar!
Prohibida la reproducción total o parcial de este sitio | Términos y Condiciones